sábado, 12 de septiembre de 2015

En época de exámenes, ¿cómo alimentar la memoria y controlar los nervios?

Aunque, según se dice, la época de estudiante es una de las mejores etapas de la vida, no es menos cierto que la temporada de exámenes exige un gran esfuerzo físico y mental. Los jóvenes que viven ese período tienen que cumplir un horario estricto, deben acatar normas, están sometidos a disciplina y, además, tienen que estudiar más horas a lo largo de la jornada. Esta situación de estrés y de sobrecarga emocional, psicológica y física debería compensarse con una alimentación de características más especiales de lo habitual.

El máximo peligro viene dado por la tensión y los nervios durante esos días, lo que puede provocar que el estudiante tenga menos apetito, coma menos cantidades y lo haga de forma más irregular y con alimentos poco adecuados.

En edad escolar, la dieta diaria debe tener suficiente cantidad de calorías, y el aporte de proteínas ha de mantener el crecimiento. Por otro lado, las cantidades de vitaminas, oligoelementos y minerales, sobre todo el calcio y el hierro, deben ser las adecuadas, para evitar así desviaciones y carencias.

Alimentos recomendados

Los cereales y la pasta contienen hidratos de carbono complejos en mayor proporción y, por lo tanto, aportan gran cantidad de energía a la dieta. Las grasas también son alimentos energéticos. Tienen mayor cantidad de calorías y su presencia en forma de aceite de oliva o de mantequilla es un importante vehículo de vitaminas liposolubles (A, D y E), fundamentales para el crecimiento.

Las proteínas en la dieta de los niños tienen mucha importancia. pues contienen los principios y los componentes plásticos y formadores de la materia viva. Así, las carnes, pescados, huevos y legumbres deben estar presentes siempre en la dieta de los niños y adolescentes. Las necesidades de proteínas se encuentran alrededor de 1,5 gramos por kilogramo de peso y día, teniendo éstas la peculiaridad de que, al no almacenarse, su ingestión debe ser diaria.

Adiós al nerviosismo

Es difícil dar consejos en esta cuestión, pues la ansiedad y la tensión, antes y durante los exámenes, están íntimamente ligadas a la personalidad, el estado de ánimo y el nivel competitivo del estudiante. Sin embargo, sí podemos anticipar que saberse bien la materia de la que nos examinamos y dominar la asignatura pueden proporcionar grandes dosis de tranquilidad. Durante los exámenes debemos procurar respetar las siguientes pautas de conducta:
  • Llevar una vida ordenada, sin trasnochar ni madrugar en exceso.
  • No tomar bebidas estimulantes, ni alcohol, ni, por supuesto, medicamentos para combatir el sueño.
  • Hacer ejercicio físico intenso o practicar algún deporte aeróbico.
  • Dormir bien, al menos ocho horas diarias o las necesarias para estar y rendir adecuadamente al día siguiente.
  • Realizar una dieta alimenticia sana y equilibrada compuesta por alimentos frescos y naturales. 
Suplementos

Acompañar la dieta con suplementos de vitaminas y minerales en edad escolar y en época de exámenes es una práctica recomendable, pues ayudamos al organismo a superar una situación de sobrecarga.

El calcio, el fósforo y el hierro son suplementos beneficiosos. Igualmente, las vitaminas liposolubles A y D y la vitamina C son eficaces en el metabolismo de los adolescentes y beneficiosas en épocas de sobrecarga intelectual.

MUCHA ENERGÍA ANTE LOS PARCIALES Y LOS FINALES

Las necesidades de aporte energético en estas épocas oscilan entre las 90 y las 100 calorías por kilo de peso al día.

Cuando éstas aumentan por el incremento de la actividad intelectual, las cantidades de energía de los alimentos también deben hacerlo y, por tanto, la dieta debe contener aquéllos que se las proporcionen. Los cereales, el cacao, la pasta, el queso, la leche, la carne, el pescado y los huevos deben estar presentes.

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