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viernes, 7 de septiembre de 2018

Aceite esencial de árbol del té

      Hoy quiero hablaros sobre el aceite esencial de árbol de té. 


DESCRIPCIÓN

      El aceite de árbol del té tiene un aroma muy agradable. Se obtiene de árboles que crecen en Australia. El nombre no tiene nada que ver con el té. Fue nombrado así por el Capitán Cook el cual seguía el ejemplo de los aborígenes y utilizaba las hojas del árbol como sustituto del té.

      Los aborígenes conocían bien las propiedades desinfectantes y curativas del árbol. Actualmente, el árbol del té se cultiva para obtener aceite esencial con más de 90 principios activos.

      El aceite se obtiene a través de la destilación con vapor de las hojas y ramas del árbol. Tiene un fresco aroma a hierbas. Suele ser incoloro o ligeramente amarillo.

      Los productos cosméticos con aceite de árbol del té son muy recomendables para personas con la piel grasa, con acné y los poros muy abiertos.

¿Para qué sirve el aceite del árbol del té?

- Como tratamiento antiséptico.

- Tratamiento cicatrizante.

- Anti-hongos.

- Tratamiento contra infecciones.

- Anti-inflamatorio.

- Antibiótico.

- Fungicida.

- Repelente de insectos.

- Anti-vírico.

- Expectorante .

- Desodorante en jabones y champús comerciales.

      Ayuda contra enfermedades tales como infecciones de la piel, erupciones, quemaduras, la caspa, etc. La forma en la que el aceite del árbol del té funciona es sencillo: los productos químicos que contiene el aceite, mata bacterias y hongos y reduce las alergias de la piel.

      Debe tenerse en cuenta que el aceite de árbol de té no se debe usar en bebés menores de 6 meses.

¿Es seguro el aceite del árbol del té?

      Los expertos consideran que es seguro si se usa como tratamiento tópico y además se puede aplicar directamente sobre la piel.

      Si se aplica el aceite puro al 100%, raramente produce irritación en la piel, aunque algunas personas pueden desarrollar una pequeña alergia por el contacto. Para evitar pequeñas erupciones es aconsejable aplicar antes una pequeña cantidad de aceite en alguna pequeña zona de la piel. También se puede diluir el aceite del árbol del té con aceite de oliva, aceite vegetal o aceite almendra.

      No se debe ingerir nunca el aceite y tampoco se recomienda su uso en los oídos, ya que puede causar daños en el oído interno.

Si quieres conseguirlo entra en el siguiente enlace, su precio es de sólo 14´95€.

domingo, 4 de junio de 2017

PUBIS ¡NO A LA DEPILACIÓN TOTAL!

Eliminar el vello de las zonas íntimas por completo, puede favorecer el contagio de enfermedades de trasmisión sexual. ¡Mucho ojo con esta práctica!


El vello púbico, lejos de ser algo superfluo, tiene una misión fundamental: la de proteger nuestro organismo de Enfermedades de Transmisión Sexual. Eliminarlo totalmente podría aumentar el riesgo de infección de transmisión sexual, algo que nos recuerdan los expertos de la Academia Española de Dermatología y Venereología.

¡OJO EN TUS RELACIONES!

Incluso con preservativo

Retirar el vello con cera o con cuchilla, produce pequeñas lesiones (heridas o irritaciones) en la piel de la zona, lo que suponen una puerta abierta a los microorganismos que pueden desarrollar una infección: verrugas y papilomas, herpes, hongos e, incluso, tiña y sífilis. Según Ramon Grimalt, dermatólogo miembro de la AEDV y profesor de Dermatología en la Universitat Internacional de Barcelona, el preservativo sólo protege de algunas de las enfermedades de trasmisión sexual, pero que si se combina su uso adecuado y el pelo de las zonas íntimas se deja sin rasurar, el riesgo de contagio es casi nulo. En cualquier caso, afirma, “lo mejor es que uno de los dos miembros de la pareja mantenga el pelo del pubis, aunque sea recortado”.

Recomendaciones antes y después

1. ¡Exfóliate! Uno o dos días antes de depilarte, con un guante de crin y un poco de gel pH neutro. Dúchate siempre con agua caliente, ya que al abrir el poro por efecto del calor, la depilación será menos dolorosa.
2. Una vez terminada la depilación, dúchate con agua fría, lo que aportará un efecto calmante a la piel, y aplícate algún producto hidratante.

Centros de belleza

¡CON TODA CONFIANZA!

• Asegúrate de que tu centro de belleza cumple las certificaciones especiales. Si tienes dudas, pide el documento que lo acredite.
• Asegúrate de que han cambiado la sábana donde hay que acostarse.
• Si te depilas zonas íntimas, exige la utilización de guantes de un solo uso.
• Para cada usuaria hay que cambiar la vara de aplicar la cera. Incluso habría que cambiarla en cada untada, si se realiza una depilación en la zona inguinal para evitar el esparcimiento de bacterias.
• Después de la depilación hay que cuidar la piel de la zona, puesto que estará sensible, y evitar exponerla a los rayos solares y, por supuesto, a las cabinas de bronceado.
• Los especialistas insisten en que después de depilar la zona íntima es mejor no tener relaciones sexuales al menos durante dos días.

VPH: una vía de entrada

El virus del papiloma humano (VPH) es el responsable, además del cáncer de cuello uterino, del 5´2% de todos los cánceres (vulva, vagina, ano, pene y orofaringe). Esta infección está asociada a la actividad sexual y es muy difícil de evitar. En la actualidad, las medidas de protección que hay disponibles son el preservativo y la vacuna frente al virus. Utilizar el condón evita el 80% de los contagios. Hay que tener en cuenta que el preservativo sólo protege zonas muy concretas y deja sin amparo el área anogenital, donde también puede alojarse el virus.


jueves, 2 de junio de 2016

Acaba con las infecciones vaginales

La vaginosis bacteriana es una de las infecciones vaginales más comunes, responsable del 30-40% de todas las infecciones que afectan a la vagina.


Se estima que 1 de cada 3 mujeres padecerá esta patología, que se caracteriza por una alteración de la flora vaginal y está fuertemente asociada con la actividad sexual.

¿Qué es la vaginosis bacteriana?

Es una enfermedad compleja que se produce cuando se altera la flora vaginal normal y cambia el microambiente vaginal. Se produce un incremento excesivo de organismos patógenos en la vagina, que sustituyen a la flora vaginal sana, y un aumento del pH vaginal. Aparece un flujo desagradable, blanquecino, fluido y homogéneo, en ocasiones con olor a pescado, aunque no provoca picor ni inflamación.

¿Cuáles son las causas?

A pesar de que cada vez se entienden mejor las causas y el desarrollo de la patología, se desconocen las causas del cambio en la flora y por qué la mayoría de las mujeres tienen una respuesta inmunológica muy débil y no presentan inflamación.

Aunque no se considera una infección de transmisión sexual (ITS), la vaginosis bacteriana se asocia con la actividad sexual, en concreto con el hecho de tener múltiples parejas sexuales, aunque también se dan casos en mujeres no activas sexualmente. El origen étnico, el tabaquismo, la humedad mantenida, la edad temprana en las relaciones sexuales y las duchas vaginales también son factores de riesgo para esta patología.

¿Existen complicaciones ginecológicas asociadas?

Sí, existen estudios que asocian la vaginosis bacteriana con algunas complicaciones ginecológicas y obstétricas, como pueden ser los abortos espontáneos tardíos, parto prematuro, adquisición de ITS, endometritis y enfermedad inflamatoria pélvica. Por este motivo, si aparecen síntomas, es importante contactar con el ginecólogo para que pueda prescribir el tratamiento adecuado.

¿Cómo se puede tratar?

Los tratamientos antibióticos actuales que se usan con frecuencia muestran una buena eficacia a corto plazo, pero las recaídas frecuentes, su limitado espectro de acción frente a determinados microorganismos y el aumento de las resistencias indican que existe una necesidad médica para encontrar tratamientos alternativos.

En la actualidad existen otros tratamientos no antibióticos por vía vaginal y de amplio espectro, con una rápida actividad frente a los microorganismos patógenos, sin resistencias adquiridas y con buena tolerabilidad. Al igual que algunos antibióticos de aplicación local, pueden utilizarse durante el embarazo y la lactancia.

Si estoy embarazada, ¿puedo recibir tratamiento?

Sí, detectar y tratar la vaginosis bacteriana lo antes posible en pacientes de alto riesgo reduce los abortos espontáneos tardíos y los partos prematuros, además de otras posibles complicaciones. Si notas algún síntoma durante el embarazo, debes contactar con tu ginecólogo a fin de que valore la necesidad de tratarte con el medicamento más adecuado.

¿Puedo recaer?

Sí, entre el 15% y el 30% de las mujeres tienen recaídas sintomáticas 30-90 días después del tratamiento y hasta el 50-70% recaen en el plazo de 12 meses. La conducta sexual o personal y otros factores que interfieren con el establecimiento de una flora vaginal normal están relacionados con esas recaídas.

La flora vaginal sana

Está compuesta por un conjunto complejo de microorganismos, donde las especies de Lactobacilos son las dominantes en las mujeres en edad reproductiva. Se trata de una microflora muy dinámica y cambiante, que contribuye a mantener el pH vaginal, el equilibrio con otras especies y en definitiva actúa como un elemento de defensa frente a gérmenes oportunistas.